La casa derrumbada por Zaría Abreu
Con gran orgullo, presentamos la obra ganadora de nuestro primer concurso “Escritores contra el Genocidio”.
Felicitamos a la talentosa Zaría Abreu por haber obtenido el primer lugar con su poderoso poema “La casa derrumbada”. Este texto nos cautivó por su profunda metáfora de la destrucción que se transforma en un himno a la resiliencia y la vida.
A continuación, los invitamos a leer la obra que se ha coronado como la ganadora.
Aquí hubo un terremoto
nos pasaron con tanquetas por encima de la casa
nos reventaron las paredes
nos tiraron bajo los escombros y todavía seguían
echando tierra sobre nosotros, sobre nuestros cansados cuerpos.
Intentaron hacer un festín del derrumbe de la casa
convertirnos en banquete, servirnos en charola de plata
para saciar su hambre de odio.
Nos maceraron días y días y días
como quien cocina -a fuego lento- en el horno
(crematorio).
Esperaron -mirando con sus ojos de hiena hambrienta-
nuestras pieles, buscando la textura exacta
que diera cuenta de que era momento de cortar el primer pedazo.
Pero ahí a ras de tierra, nuestros cuerpos se hicieron raíz
se juntaron unos a otros, descubrimos una ciudad diminuta de
raíces, hormigas, hojas, nervaduras.
Ahí -donde pensaban encerrarnos- inventamos un jardín
y la casa derrumbada se convirtió en un bosque a cielo abierto.
Con calma en la sonrisa nos sentamos a mirar el viento
y descubrimos que justo ahí donde nos inventaron el terremoto
nosotros supimos hacer de las tanquetas
el ansiado vehículo para habitarnos: jardín recién florecido
tierra en la que nos sembramos y dimos frutos.
Con hambre han de quedarse y el cuchillo en la mano
mientras de este lado regresa la cosecha del olivo.
Zaría Abreu
